jueves, 30 de diciembre de 2010

DIARIO DE UN SUPERVIVIENTE




Domingo, 17 de julio del año 2011

Hola. Me llamo Richard Richards. Lo sé, parece una redundancia. He empezado este diario porque, sinceramente, me aburro. Y es que no hay muchas cosas que hacer en un apocalipsis zombi.

Todo empezó cuando a un estudiante de biología súper fan de Resident Evil le dio por experimentar con un puñado de microorganismos para ver si realmente era posible crear un virus similar al virus mutante T, que no sólo mata sino que además convierte a los muertos en vivos otra vez. Aunque eso sí, algo desfigurados. Y con hambre. Mucha, mucha hambre. Principalmente, de carne y vísceras. La cuestión es que resultó que sí que era posible. Y aquí estoy, tres meses, dos semanas y cinco días después.

La verdad es que, al contrario que a la mayoría de la gente, a mí me ha resultado bastante fácil sobrevivir. Básicamente por dos motivos: mi buena puntería (de hecho, en el láser game siempre ganaba) y el hecho de que soy huérfano, además de un inadaptado social de primera categoría.

Cuando todo esto se veía ya venir, me aseguré de acumular la mayor cantidad posible de alimentos, y buscar un buen lugar para esconderme: en lo alto de un gran rascacielos, resistente a los temporales y una gran fortaleza, genial para resistir antes los muertos vivientes. Un rascacielos es sin duda el mejor sitio para sobrevivir (una vez has matado a todos los zombis de dentro, claro y has bloqueado la entrada disimuladamente sin que ningún no- muerto te vea). Ah, y mejor si tienes algún ambientador. Los muertos apestan. Creedme, es mucho más fácil de lo que parece. O al menos si llevas una buena arma.

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Soy el número cuatro

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Me encanta esta peli :)